viernes, 20 de junio de 2008

Que la vida iba en serio

Estoy en Benás. Es difícil explicar lo que siento nada más bajar del coche: el olor, el silencio, el tiempo pasando plácidamente. Las tablas del suelo ya están en El Estudiet, me he encontrado a Ángel y al sobrino de José Mª barnizándolas. El lunes las ponen, y la luz también. Rafa, el pintor, ha dicho que vendrá a verlo y pronto empieza con el techo. Esto marcha.
Ayer estuve en Contratiempo, una distribuidora. Había quedado con Emilio, un personaje de barba y vozarrón valleinclanesco que habita una nave industrial llena de libros que impresiona. Quise comprar los primeros viéndolos y tocándolos, así que con un carro de supermercado en ristre empecé mi expedición por los pasillos repletos de estanterías con lo más variopinto que os podáis imaginar. Me dejé guiar por la intuición y llené dos carros de versos, cuentos y aventuras. Encontré el libro de María Lejárraga, Gregorio y yo, y la colección de poesía de la editorial Renacimiento. Como me había dicho Ana, son tan bonitos que ni miré los títulos: los cogí todos, pero me aseguré de que estuviera Calcomanías de Oliverio Girondo. Hace poco habíamos hablado de él y del catálogo que me había regalado Francis de la editorial Xul - solar, La mujer etérea. Es bueno que todavía queden hombres a los que les gusten las mujeres que vuelan.

miércoles, 18 de junio de 2008

El agua y la poesía

"El agua habla sin cesar y nunca se repite". Es de Octavio Paz, lo citó el rey el día de la inauguración de la Expo. Me gustó. Qué bendición eso de no repetirse nunca, en casa somos repetidoras profesionales, viene de madre, por eso es encantador tener amigos desmemoriados que nunca se acuerdan de que lo que les estás contando ya lo saben. O tan buenos amigos que no les importa volver a oír otra vez la misma historia.
Así van a llevar el logo de El Estudiet las bolsas para los libros:

sábado, 14 de junio de 2008

Don de libros

Este es el título del artículo de Maruja Torres del 8 de junio en el semanal de El País. Habla de los libros que nos acompañan, de los que les gusta viajar y de los que no, de los libros que tienen vida propia y aparecen y desaparecen de nuestras vidas. Me gusta especialmente algo que dice al final: hay libros que, sin ser los mejores de su autor ni de su época, han sido importantes para nosotros por una sola frase. Ella elige de Love, again de Doris Lessing, esta: "Un corazón roto es una cosa, y ya has pasado por eso. Pero una vida rota es otra, y puedes elegir decir no"... Creo que todos podríamos escribir un libro con las frases de otros que han ido marcando nuestros días.

martes, 3 de junio de 2008

SILENCIOS


La primera vez que oí hablar de la poética del silencio fue a Aurora Egido en aquellos tiempos felices de la facultad. El silencio como misterio, espera, calma, cadencia; pero también el silencio que vale más que las palabras, cuando no hay nada que decir. Qué bonito el silencio cómplice en compañía que no es necesario llenar con ruido, porque la presencia del otro lo llena todo. Javier C., tan elegantemente exigente como siempre, me decía que tenía que escribir más y más a menudo aquí... pero él ya sabe que soy incapaz de hablar por hablar. Me acuerdo de nuestras incursiones vespertinas a un bar de Predicadores que tenía pintado, en el murete de la barra, un duende...se llamaba Silencio.

También la Lepantina me dejó en silencio con los piropos que propina en su blog. Rafa me cuenta nuevos trucos para esta ignorante informática y pronto colgaré el trabajo de investigación sobre el lucero de casa Faure. Por lo demás, mucho papeleo administrativo, mucho movimiento para intentar acabar este mes y que un objeto llamado LIBRO entre, ¡ por fin !, en El Estudiet (lo celebraremos) y el acero corten ya camino de Villanueva de Gállego.

sábado, 17 de mayo de 2008

Los miedos


Cuando se emprende una larga travesía, como esta, siempre surgen miedos en el camino. Cada uno tenemos los nuestros: a no llegar, a pasarnos, a estar solos, a arriesgar demasiado. Cuando decidimos dar forma a algo tan largamente soñado, nos propusimos disfrutarlo, con sus momentos luminosos y con los tramos andados a trompicones. Disfrutar supone tener confianza...y eso te lo tienes que currar.

Pichuana ya casi ha acabado, falta el exterior; Carlos, el electricista, está en ello y ahora le toca a Jose Mª, nuestro carpintero de cabecera. Esta semana encargamos el acero corten y yo ya estoy deseando que pongan ventanas y puertas para poder empezar a traer libros. Todo va tomando forma, aunque a veces se haga largo.

jueves, 15 de mayo de 2008

LLuvia


"LLueve y llueve.

¡Qué delicia sentirse en lo fluyente,

ser un hombre corriente -

LLueve: Fiel definición

de lo que empieza y no acaba,

divinamente sin yo.

LLueve y llueve, y llueve. LLueve,

llueve con constancia, ¡amor

de lo que siempre vuelve!

LLueve largo. LLueve lento.

LLueve muy, muy despacito.

¿Será Dios el que se anuncia?, ¡ay, tan lejos!

LLueve y llueve. Nada pasa.

Es decir, pasa la nada.

LLueve tan, tan de verdad, que se descansa.

LLueve sin más. LLueve tonto.

¡Mal tiempo! dice la gente que vino a veranear.

¡Ay qué buen tiempo sin tiempo!, digo yo.

Con boina y con gabardina,

recorro el Paseo Nuevo,

vivo en lo gris y respiro. ¡Qué bien huele el mar abierto!

Mojado, llego hasta el Puerto

y me meto por Lo Viejo.

¡Cómo me sabe el buen vino de los cálidos pellejos!

LLueve y llueve. ¡Que se vayan

los hambrientos de una luz que al recortar fija y mata!

En mi país, todo es magia."


Este Shirimiri de Gabriel Celaya me venía continuamente ayer a la cabeza, aunque en Benás caían chuzos de punta...pero la paz, el silencio, los olores, eran los mismos.

domingo, 4 de mayo de 2008

Un lugar en el mundo



Acabo de llegar de Menorca con Paula. Es su lugar en el mundo. Allí siente que se reconcilia con todo. Me gusta conocer y compartir estos lugares-medicina con los amigos, es una forma de conocerlos mejor y, por lo tanto, de quererlos más. No hemos hecho nada especial: dejar pasar el tiempo, escuchar el mar, leer a Eduardo Mendoza y partirse de risa, beber coronitas, comprar bikinis y unos puzzles para Anita...carpe diem.

De Benás llegan buenas noticias, ya estamos poniendo el suelo de piedra de EL ESTUDIET, ahora hay que empezar con la carpintería y seguimos peleando con el acero corten para la puerta exterior. No hace falta decir que este es mi lugar en el mundo.

viernes, 25 de abril de 2008

Comentarios


Esto va por todos los visitantes de este blog que alguna vez quisieron hacer un comentario pero nunca lo hicieron: Javier, Arancha, Jose, Marisol, Mariano, Encarna... vuestras opiniones y buenos augurios son el mejor aliento para seguir adelante, cuándo os váis a animar a escribirlos? NO PASA NADA, eso es lo bueno de una historia como esta, que todos podemos participar y que juntos vamos creando algo, así que...ya tardáis en escribir.

domingo, 13 de abril de 2008

La memoria y el olvido


Hay quien dice que somos lo que recordamos, lo que nuestra memoria ha ido filtrando y modelando de todos los días vividos; risas, llantos, voces, caricias, ilusiones pasajeras y amores agotados. Cuando intentamos atrapar esos retazos de vida en unas letras, unos colores, una foto, aparece el vértigo de lo inefable, lo inaprensible, y queda el consuelo de la intuición, la sugerencia, el apunte. Jose Calvo es un artista de la fotografía: evoca historias inacabadas, ilumina rincones del alma, emociona.
Estamos dando forma a una idea para la primera exposición en EL ESTUDIET, me resulta difícil elegir una sola de sus fotos para presentarlo aquí.

jueves, 3 de abril de 2008

Ferreros, cornilleros y acero corten

Ayer hicimos un curso intensivo en herreros. Ferreros en el Valle hay cientos, nos dijo uno, y esto es como todo: te pueden decir que es acero corten y es acero de toda la vida. Pero nosotros buscamos para la puerta exterior de EL ESTUDIET uno que oxida muy bonito...También aprendimos qué son los cornilleros, una forma de bisagra para las puertas que pesan mucho, el nombre también es del Valle, aparece en el Diccionario del benasqués de Ángel Ballarín. El tío Ángel estaría muy orgulloso de que abriésemos un sitio como EL ESTUDIET en Benás, era un ilustrado que habla de los estudiets en El Valle de Benasque y de los libros de familia que se guardan en ellos: "guárdenlos con esmero quienes los posean, a cubierto de descuidos e incosciencias", pues ahí estamos.